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Español
todavía con pantalones cortos,
iba detrás de ella
por las frías calles del pueblo;
con vergüenza trataba
de cortejar a aquella princesa
queriendo acompañarla a su casa
al salir del colegio por las tardes.
"¡Oh, no!", decía,
todavía no, soy jovencita.
"¡Oh, no!, de ninguna manera,
he de estar en casa a la hora.
Llegado a los dieciocho
y lleno de romanticismo
no era posible apartar
aquella locura a un lado;
aquel ángel no me generaba
más que sufrimiento,
jamás logré
tomarla entre mis brazos.
"¡Oh, no!", me decía,
soy joven para enamorarme.
"¡Oh, no!", todavía no,
me da vergüenza y no quiero.
De vergüenza en vergüenza,
tras ir de la mano con media docena,
pensó que era conveniente
pasar por el aro;
y como yo todavía
seguía tras sus pasos,
le pedí que nos casáramos
si no le importaba demasiado.
"¡Oh, no!", me respondió,
me aburres, hazte cura.
"¡Oh, no!", de ninguna manera,
me casaré con otro.
La vi en una fiesta
al cabo de ocho años,
y me atreví con sangre fría
a coger la manzana madura,
con sonrisa torva
retrocedió y se escondió:
no se atrevía a adornar
a su toro con unos cuernos.
"¡Oh, no!", es imposible,
no quiero en absoluto.
"¡Oh, no!", de ninguna manera,
soy una devota ama de casa´.
Vivendo de solterón
en un cuarto piso,
me la encontré de repente
en el portal de casa...
era ya una viuda
que había dado lo mejor de sí misma,
y así me respondió,
pues aún duraba nuestra desgracia:
"¡Oh, no!", ahora ya no,
aunque pienso en ti a menudo.
"¡Oh, no!", de ninguna manera,
he envejecido para compartir lecho.
Musikazblai Euskera
trikidantz 








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