- Letras
- Traducción
- Acordes
- Escuchar
- Votos
Español
No vivía apartado de la tierra que
está bajo nuestros pies. No era rico.
Necesitaba el pan de cada día,
de la ropa para cubrir su cuerpo,
y del cobijo para resguardarse
de la lluvia y el frío.
No vivía sin trabajar.
Cumplía las horas marcadas por algún otro,
y cada día llevaba a cabo tareas
que no eran de su agrado,
y cedía ante los más íntimos.
Miles de veces pasó pro su cabeza escaparse
del influjo de los demás,
y ser así el único dueño de sí mismo.
Tenía unas tremendas ansias de libertad,
y ésa era su única cruz.
Mas no vivía en un mundo de quimeras.
Se sentía anclado en el mundo,
atrapado por la dependencia del entorno,
por la inevitable relación con los demás.
Y no quería, de ninguna manera,
vivir a costa de nadie.
Y sabía que cada objeto que le rodeaba
era dueño de su propia independencia.
Sabía también que cada uno de aquellos
objetos amaba su propia independencia
tanto como se ama a uno mismo.
Y como amaba la independencia de cada objeto,
le pareció imprescindible vivir manteniendo
un pacto con el entorno,
manteniendo una relación inevitable, ineludible.
Tenía unas tremendas ansias de libertad,
y ésa era su única cruz.
Su vehemencia por huir del dominio de los demás
le hizo percatarse, inevitablemente,
de que tenía unas enormes ansias por no vivir
encima de nadie, ni en contra de nadie, y que,
reconociendo y aceptando la independencia de los demás,
podría ser dueño de sí mismo,
viviendo así en completa armonía.
Musikazblai Euskera
juantxomdq87 








Trabajando...
Escribe tu comentario